Evolución de las técnicas de gestión integrada de plagas (GIP) y del servicio de asesoramiento regional asociado
Navarra, España

Región
Navarra está situada en el norte de España, en la frontera con Francia. Es una región pequeña con muchos tipos de producción agrícola. En el norte predomina el ganado vacuno y ovino de carne y leche, mientras que en el sur es importante la horticultura intensiva ligada a la industria agroalimentaria.

Enfoque del estudio
Históricamente, la aplicación de las técnicas de Gestión Integrada de Plagas (GIP) en Navarra se ha basado en el uso de medidas preventivas activadas por un Sistema de Vigilancia y Alerta de Plagas con el apoyo técnico del servicio de asesoramiento regional financiado con fondos públicos (INTIA) que proporciona los conocimientos pertinentes a los agricultores. Otras técnicas de GIP, como el control biológico y el uso de feromonas, han sido utilizadas principalmente en invernaderos y viñedos por los agricultores ecológicos y por aquellos que estaban más preocupados por las cuestiones medioambientales y sanitarias.

Sin embargo, en los últimos años, los agricultores se han interesado por aplicar técnicas de gestión integrada de plagas en otros cultivos debido a la introducción de nuevas normativas de la UE, a la evolución de las demandas de los consumidores y a la menor disponibilidad de productos fitosanitarios químicos convencionales.
Al mismo tiempo, el abanico de organizaciones y empresas que asesoran a los agricultores sobre el uso innovador de las técnicas de GIP también se ha diversificado. Las encuestas realizadas en la región mostraron que los agricultores recurren a una amplia gama de fuentes de información y asesoramiento (asesores públicos y privados, industrias, cooperativas, Internet, etc.), además de que la opinión y la experiencia de otros agricultores se consideran cruciales a la hora de decidir la aplicación de la innovación.
La decisión de no adoptar las técnicas de MIP se debe a varios factores, entre ellos: a) la percepción de que estas técnicas son técnicamente más complejas y más caras; b) la falta de demanda en el mercado de los cultivos realizados con técnicas de MIP, y/o; c) la preocupación por la reducción de la productividad de los cultivos. Curiosamente, sólo unos pocos agricultores abandonaron las técnicas innovadoras de GIP después de adoptarlas y aplicarlas.
El informe completo (en inglés) está aquí:
Socio y persona de contacto

INTIA
Noelia Telletxea, ntelletxea@intiasa.es
Lecciones aprendidas
- En Navarra existe un creciente interés por las innovaciones basadas en el uso de métodos alternativos que reducen el uso de productos fitosanitarios y mejoran la biodiversidad mitigando el impacto ambiental negativo de los métodos convencionales de protección de cultivos.
- Los agricultores de la región recurren a un amplio abanico de fuentes de conocimiento y asesoramiento para recabar información sobre las técnicas de GIP (asesoramiento público, proveedores de productos, agroindustria, cooperativas, etc.). La mayoría cuenta con un asesor de confianza que visita la explotación con regularidad, aporta soluciones a sus problemas y desempeña un papel importante a la hora de promover las innovaciones entre ellos. Sin embargo, este asesor no es la única influencia en la decisión de los agricultores de adoptar o no una innovación. Hay otros agentes que también influyen en el proceso de toma de decisiones.
- Los agricultores entrevistados en el estudio de caso destacaron la importancia de formar a los asesores agrícolas sobre las técnicas alternativas de MIP para que puedan promover su uso entre sus agricultores a través de la formación continua, demostrando la viabilidad técnica y económica de las técnicas en las parcelas de los agricultores e intercambiando experiencias y buenas prácticas.